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jueves, 1 de diciembre de 2016

La ley de la atracción - II

Para que la ley de la atracción funcione hay que activar la toma de consciencia. Ser consciente de tus pensamientos y cambiar los negativos por positivos ya hace que haya un cambio en ti. La toma consciencia es el inicio del cambio. 



Por nuestra mente pasan miles de pensamientos al día. Si somos capaces de detectar los pensamientos que nos hacen estar inquietos, disgustados, enfadados, atemorizados continuamente y los repetimos, probemos de  cambiarlos por pensamientos contrarios o simplemente probemos de eliminar los que nos afectan negativamente. Con eso ya estamos generando un cambio. Si hacemos esto con regularidad, el cambio será más  y más evidente. Se trata de pensar en lo que nos hace sentir bien, para que cosas positivas vengan a nuestra vida. 



Otra cosa necesaria para atraer cosas buenas es creer en tus posibilidades y alimentar tus sueños con la voluntad y la perseverancia para conseguirlos. Sé que son cosas muy básicas pero a menudo nos olvidamos y buscamos fuera lo que tenemos dentro y perdemos el tiempo deseando que sucedan milagros cuando nosotros somos los únicos capaces de hacer realidad nuestros sueños. 



Cuando tenemos una meta o queremos conseguir algo hay que ser consecuentes con nuestros pensamientos. Por ejemplo: Querer adelgazar y pensar en comer  chocolate, bollería, etc,  no es acorde una cosa con la otra. O querer tener un trabajo y no pensar en buscarlo o no querer buscarlo. Las cosas buenas que quieras que sucedan dependen de ti y de como lo enfoques.

ISM

martes, 10 de noviembre de 2015

INGENIERIA EMOCIONAL

Cuando conoces bien el significado de cada emoción y ante qué estímulo utilizarla, es cuando puedes ir construyendo el camino que te llevará a alcanzar la felicidad. 



Ingeniería Emocional


Las seis emociones básicas son las energías que nos permiten avanzar en la vida. Cada una de ellas tiene una finalidad que responde a una de las motivaciones humanas. Una emoción es auténtica cuando responde al estímulo que la provoca en calidad, intensidad y duración. Una emoción es falsa cuando se utiliza ante un estímulo inadecuado produciendo disfunciones en nuestra mente y nuestro cuerpo.

MIEDO: Es la capacidad innata de detectar la amenaza de una posible invasión sobre ti o sobre tu entorno y de alejar el riesgo que conlleve. Su finalidad es la seguridad.

TRISTEZA: Es la capacidad innata de percibir la pérdida de algo en ti o en tu entorno y de encontrar la mejor solución que la repare. Su finalidad es el desarrollo.

RABIAEs la capacidad innata de reaccionar contra mentiras, abusos y manipulaciones , denunciando y proponiendo medidas éticas y justas. Su finalidad es la justicia.

ORGULLOEs la capacidad innata de admirar, transformar, crear y crecer con el reconocimiento de la talla de ser humano que eres. Su finalidad es el estatus personal.

AMOREs la capacidad innata de crear y crearse un espacio seguro, donde puedas ser tú mismo, lo que naciste para ser. Su finalidad es la pertenencia.

ALEGRÍAEs la capacidad innata de fluir en libertad, encontrando verdad y quitándote pesos de encima. Es recibir los regalos inesperados de la vida. Su finalidad es la plenitud.

PIRÁMIDE DE LAS MOTIVACIONES HUMANAS


Conectando las emociones, podremos responder a cada una de nuestras preguntas existenciales: dónde, qué, cómo, porqué, cuando y para qué. Si encuentras tú para qué, encontrarás el sentido a tu vida. 




¿Qué son la Competencia, el Talento y la Vocación?



COMPETENCIA: Nuestras habilidades innatas, aquello que se nos da bien de manera natural (hay quienes son más emprendedores, o más meticulosos, o más organizados, o más disponibles o más vitalistas y justos). La consideramos nuestra "misión" en la vida. Moviliza el 20% de nuestra energía innata y la tienen activa un 70% de la población.



TALENTO: Nuestras capacidades que nos hacen únicos, diferentes, creadores. El talento es nuestro don que activado nos permite transformarnos y transformar nuestro entorno. Moviliza el 40% de nuestra energía innata. El 15% de las personadas lo tiene conectado,  y activo.


VOCACIÓN: Nuestra finalidad, aquello que da sentido a nuestra vida. Nuestro "Para qué". La vocación despierta nuestra parte más espiritual que evoluciona en su experiencia humana. Moviliza el 80% de nuestra energía innata y tan solo un 2% de las personas está conectada a ella.

Tipologías de personalidad

Las seis tipologías de personalidad innatas son el resultado de la ingeniería emocional del feto a la de la madre durante la gestación.
La tipología te habla de ti, de quien eres en realidad y de tus anhelos más profundos. Cada ser humano nace con una emoción dominante (competencia) fruto de la emoción que sintió predominantemente la madre durante el embarazo. Esa emoción dominante es la que determina el talento y la vocación reales del individuo. Lamentablemente éstas suelen estar desconectadas o prohibidas por la influencia de los mensajes parentales que el niño recibe en su infancia (entre los 3-7 años) y por el sistema de creencias.
Una tipología de personalidad es una prisión que impide que el auténtico ser se muestre al completo. La forma de salir de la prisión es volviendo a conectar el talento y la vocación para ser tan originales y auténticos como nacimos para ser.

El FORTIFICADOR



  • Competencia inflada: miedo (seguridad)
  • Talento desconectado: rabia (justicia)
  • Vocación prohibida: tristeza (inteligencia y desarrollo)
  • Drama existencial: Si no fuera por...
  • Misión imaginaria: aguantar todo sin rechistar
  • Pecado: Pereza y aplazamiento de asuntos
EL CONSTRUCTOR:


  • Competencia inflada: tristeza (inteligencia y desarrollo)
  • Talento desconectado: orgullo (reconocimiento y estatus personal)
  • Vocación prohibida: rabia (justicia)
  • Drama existencial: Abrumado
  • Misión imaginaria: Ser útil a los demás
  • Pecado: Envidia
EL REVELADOR:
  • Competencia inflada: rabia (justicia)
  • Talento desconectado: tristeza (inteligencia y desarrollo)
  • Vocación prohibida: orgullo (reconocimiento y estatus personal)
  • Drama existencial: Si...pero...
  • Misión imaginaria: Repartir justicia
  • Pecado: Resentimiento
EL LEGISLADOR:
  • Competencia inflada: orgullo (reconocimiento y estatus personal)
  • Talento desconectado: alegría (Soltar pesos y plenitud)
  • Vocación prohibida: amor (entrega y pertenencia)
  • Drama existencial: Buscar defectos
  • Misión imaginaria: Responsabilizarse de todos los irresponsables
  • Pecado: Soberbia
EL REACTIVADOR:
  • Competencia inflada: amor (entrega y pertenencia)
  • Talento desconectado: miedo (seguridad y armonía)
  • Vocación prohibida: alegría (Soltar pesos y plenitud)
  • Drama existencial: Solo trato de ayudarte..
  • Misión imaginaria: Ayudar y tratar a todos por igual, lo merezcan o no
  • Pecado: Salvar causas perdidas
EL PROMOTOR:
  • Competencia inflada: alegría (plenitud)
  • Talento desconectado: amor (entrega y pertenencia)
  • Vocación prohibida: miedo (seguridad y armonía)
  • Drama existencial: Prometo y no cumplo
  • Misión imaginaria: Animar y alegrar a todos
  • Pecado: Vanidad y egocentrismo
Cuando funcionamos bien, podremos:
a) Tener un funcionamiento integral y armónico.
b) Mantener activadas y actualizadas todas nuestras posibilidades mentales.
c) Disponer de energía, vitalidad, salud y valores ecuánimes.
d) Crecer real y armoniosamente, establemente, en un continuo de creación y de transformación civilizadora.
e) Ser felices, sabios y plenos, siendo así un regalo para nuestro entorno y un disfrute para nosotros mismos.

Los resultados que obtengas en tu vida dependen de ti. Las quejas, las culpas, las críticas, las envidias, los rencores, las dependencias… se pueden evitar sabiendo qué emoción utilizar en cada situación. 

martes, 3 de noviembre de 2015

CONTROL DE LAS EMOCIONES

Seguramente, muchos  habréis notado en algún momento que las emociones os dominan. O os habéis hecho daño a vosotros mismos o a los demás por no controlar vuestras emociones, habéis dejado escapar momentos de felicidad porque la ira, el odio o el orgullo se han apoderado de vosotros en algún instante. 

Quiero compartir con vosotros  estos 4 sencillos pasos que podéis realizar en cualquier momento para controlar vuestras emociones y empezar a disfrutar más de un estado de ánimo más estable y elevado, mejorando vuestra autoestima en poco tiempo.

Sé por experiencia  que los pensamientos y emociones de miedo, ira, cólera, envida, celos o mala voluntad, producen enfermedades y un efecto destructivo en el nivel de autoestima. Si logramos controlar estas emociones, aunque sea en un 70%, empezaremos a tener una buena salud y una sana autoestima.
Dijo un  budista que : “Más grande que la conquista en batalla de mil hombres, es la conquista de uno mismo.” 
Si no dominamos nuestras emociones, las emociones nos empezarán a dominar a nosotros. Esto no sólo tendrá un efecto negativo en nuestra salud, sino que también nos hará tomar malas decisiones, actuar de manera inadecuada y cometer muchos errores.

Uno de los pilares más dominantes de los seres humanos es el pilar emocional. Las emociones están siempre presentes, de modo que sería muy difícil eliminarlas por completo. Lo que si puedes hacer es mantener cierto control y aprender de ellas. A veces, el mejor consejo es simplemente no hacer nada de lo que te puedas arrepentir, y dejar que fluyan.
En ocasiones, un hecho externo puede desencadenar una serie de pensamientos negativos que se conectan uno con otro y empiezan a derrumbar nuestro estado de ánimo. Por eso es importante mantenernos alerta para frenar todas esas reacciones, relajarnos y pensar de manera clara y objetiva.
Lo siguientes pasos  servirán de guía para empezar a controlar las emocionesde una manera adecuada.
  1. Usa el poder de tu mente subconsciente. Dedicar 5 minutos por la mañana y 5 minutos antes de quedarnos dormidos, para poner la mente en un estado de meditación y repetir algunas declaraciones como esta: “Mi interior está lleno de amor y armonía. Respondo con amor a todas las situaciones diarias, y especialmente, me amo a mi mismo y disfruto al máximo cada día”. Al repetir declaraciones positivas como ésta, en estado de somnolencia, estás programando tu mente para que reaccione con emociones positivas.
  2. Mantén el control en situaciones de tensión. Enfoca tu atención en otra cosa o deja tu mente en blanco por unos segundos. Empieza a respirar profundamente  contando hasta 3 mientras inhalas, mientras retienes el aire y mientras lo expulsas.
  3. Vigila tus pensamientos. Los pensamientos producen emociones, por lo tanto, lo más importante es controlar tus pensamientos. Sustituye cualquier pensamiento negativo por uno positivo. Puedes repetir afirmaciones que te hagan pensar posittivaamente, por ejemplo: “Ahora mismo me siento tranquilo, relajado y fuerte, estoy lleno de armonía y felicidad.”
  4. Visualiza imágenes agradables. Mantén tu cabeza levantada, dibuja una sonrisa y empieza a imaginar una situación que te produzca entusiasmo y alegría. Te sugiero decidir previamente la escena que vas a utilizar. Puede ser algún sueño o meta que tengas, una persona, tu familia, un paisaje, arboles, o cualquier cosa que te haga sentir bien. Mantén en tu mente estas escenas durante al menos 5 minutos.

Te recomiendo volvera leer estos 4 pasos, y sobre todo, a que los empieces a poner en práctica. Como puedes ver, no te tomarán mucho tiempo, pero al aplicarlos de manera constante, podrás disfrutar una mejor salud y una mejor autoestima en pocos días.
Nunca tomes decisiones en momentos de odio o dolor. Siempre nos vamos a arrepentir si decidimos algo en este tipo de situaciones. Lo mejor es no hacer nada en ese momento, dejar que las emociones se vayan, y luego tomar una decisión.

jueves, 29 de octubre de 2015

EMOCIONES NEGATIVAS. QUÉ SON Y COMO LIDIAR CON ELLAS

La energía emocional negativa está por todas partes. Cada vez que encuentras a alguien que se queja continuamente de la vida, cuando intentan manipularte para que antepongas sus necesidades a las tuyas o cuando alguien descarga en ti su ira, frustración o resentimiento.

Es toda aquella que nos quita la alegría, nos roba fuerza y empuje y que termina desmotivándonos o haciendo que nos sintamos mal, ya sea por deprimirnos, por ponernos ansiosos o  enfadarnos. 

Día tras día estamos expuestos a esa energía emocional nociva. Nos llega a través de reacciones emocionales de las personas que nos rodean o incluso mediante los mensajes que transmiten los medios de comunicación.

El principal problema es que si no somos conscientes de ella y la absorbemos, termina produciéndonos un efecto acumulativo y que resulta dañino para nuestro equilibrio emocional y físico. Por eso es importante aprender a combatirla para que no nos dañe o nos influencie lo más mínimo posible.

Es prácticamente imposible no dejarse influenciar por la energía emocional negativa. pero se puede lidiar con ella y mantener una actitud positiva llevando a cabo esta serie conductas: 


Crear felicidad dentro de nosotros mismos: No basar la felicidad en las circunstancias externas, sino  comprender que es un estado interior. De manera que no hay que dejar que los demás arruinen nuestro estado de ánimo. Buscar alegría y paz dentro de nosotros mismos.

Tener un pensamiento positivo: No se trata de ser un optimista ingenuo, sino de saber encontrar lo positivo en la adversidad, intentar ver la parte buena de las cosas malas y así poder dar la vuelta a las desgracias impidiendo que estas nos desestabilicen emocionalmente.

Evitar la impulsividad: No reprimir las emociones ni esconderlas, evaluar qué pasos  seguir y priorizar la estabilidad emocional sobre todas las cosas.

Aceptar el fracaso: La energía emocional negativa no solo proviene de los demás, sino también de nuestro diálogo interior. Es importantísimo no alimentar la frustración y aceptar el fracaso o los errores como parte de la vida. Pues son pasos necesarios hacia el crecimiento personal. Aceptar los contratiempos sin derrumbarse, recomponerse, seguir adelante y pensar que cada vez que caigas estarás más cerca de tu meta.

No busques la aprobación: buscar la aprobación de los demás es ceder el control de tus emociones y permitir que las opiniones de quienes están a tu alrededor sean las que dicten tu estado de ánimo. Por supuesto que no podemos deshacernos completamente de las opiniones de los demás, pero debemos impedir que nuestra autoestima y humor dependan de las buenas o malas críticas.

Pensar que siempre hay una solución: A veces la vida se tuerce y resulta difícil encontrar una salida, y aunque en un momento concreto no logremos visualizar la solución, hay que pensar que existe y que tarde o temprano la encontraremos. Hay que tener la mente abierta a nuevas oportunidades y estar dispuestos a aprovecharlas cuando se presenten.

Asumir las responsabilidades: No culparse.  Asumir las responsabilidades tanto si tenemos éxito como si fracasamos. De esta manera logramos tener un control sobre nuestras vidas y una mayor satisfacción que mantiene a raya la negatividad.


Creer en nosotros mismos: Para combatir la energía emocional negativa, tanto la que es generada a causa de los demás como de nuestros propias inseguridades y miedos, es importante fomentar la confianza en uno mismo. Y es necesario buscar continuamente razones para creer en nuestros potenciales y fuerzas. 


Relajarse: Esto es fundamental porque nos permite aliviar las tensiones y evitar que estas se acumulen hasta el punto de que lleguen a dañarnos.

Y a veces, ese dicho de "consultarlo con la almohada" no es una tontería. Ya que el cerebro se encarga de restarle impacto emocional a los problemas y al despertar podemos verlos desde una óptica más objetiva y racional. Por eso es fundamental dedicarle un tiempo al descanso y relajación, que actúa como la corriente de un río, arrastrando a su paso la negatividad.


Crear un entorno positivo: Por muy resistente y emocionalmente estables que seamos, si nos rodeamos de personas negativas, es difícil no contagiarnos de corrientes negativas. Es por ello que es importante limpiar nuestro entorno y asegurarnos de que pasamos la mayor cantidad de tiempo posible con personas positivas, que nos aportan algo y no con personas que se lamentan continuamente, pesimistas y que explotan ante cualquier cosa.  Piensa en tus relaciones interpersonales y cultiva aquellas que te hacen sentir bien.




Espero que os haya ayudado.




I.SM.